Retomando el camino, ya sin tanto miedo pues decían que el peor había pasado, quedaban un par de puentes y el túnel.
El siguiente puente lo vi primero, por desgracia la primera impresión no fue buena, zopilotes parados en el puente. Solo falta que alguien se haya caído y nos topemos con eso, pense.. 
Resulto ser un basurero la razón por la que los zopilotes estaban ahí, el puente se miraba completo, suspire aliviado. A como estábamos, a patadas podia reventar a un par de zopilotes si se ponían al brinco.. ademas teníamos a Valladares que no se andaba con cuentos, ya lo había demostrado.
Superamos el puente y parecia que el siguiente paso era el túnel. Todos nos mirábamos mas relajados, era como el premio a superar los puentes y el barranco. Un momento después la montaña se planto frente a nosotros y lo que parecían arboles tapaban el hoyo oscuro al que nos guiaban los rieles. Paramos a tomarnos fotos frente al túnel como niños orgullosos de haber ganado un partido de foot ball ante los de secundaria. Todos sonreían, fotos de grupo, solos, mostrando los dientes y no los nervios. Parecia que todo había valido la pena. 
Yo nunca había cruzado un túnel a pie y era emocionante verme superando el reto que significo afrontar mis miedos. Dentro del túnel yo miraba las paredes como niño, incredulo de estar ahí, recordaba las aventuras en bicicleta con mis amigos de la colonia, cuando imaginábamos grandes proezas con menos que un túnel. Tal vez por la falta de luz y sonidos de nosotros, no vi murciélagos, ni animales, todos caminábamos en relativo silencio, tal vez platicando con nuestros pensamientos. Vimos objetos tirados dentro del túnel, parecían altares con velas no se si por cansancio nadie quiso curiosear y seguimos caminando después del breve comentario. 
Después del túnel quedaba recorrer un trayecto relativamente pequeño hasta llegar al ultimo puente, el que estaba antes del IRTRA. Yo disfrute del paisaje, imaginaba que el tren llegaba a esta parada y muchos de los pasajeros se quedaban en este destino como nosotros.
El puente estaba completo, lo que no dejo de sorprenderme fue la facilidad con la que los locales cruzaban el puente, senti vergüenza de calcular tanto mis pasos y los niños pasaban corriendo y señores con madera en la cabeza pasaban sin ver los durmientes. Tambien habían construido carretas adaptadas para transportar sus viveres sobre el puente. 

Así llegamos al final del recorrido, yo estaba mas que satisfecho, estaba feliz de haberme retado y obligado a superar más de lo que imagine seria el viaje. Regresamos en bus, cuando pasamos el puente de las vacas y vi el puente que cruzamos de primero, tome la foto y me imagine recordando como ahora el viaje que no se si algún día repetiré. 
El viaje me pareció increíble, nunca imagine que fuera lo que vivi. Los que me conocen saben que era poco probable que yo me apuntara a una aventura como esta hace 3 años.
Me exigi enfrentar este miedo porque [...]
Leer más y comentar: Caminando por las vias del tren. Parte 3 - Conclusión y Lecciones »
Artículos recientes de Mau ku
Mas artículos de Mau ku
Guatemala, viernes 10 de febrero de 2012 | 03:08:58 