Hace unos días recibí en mi buzón de correo electrónico una presentación titulada “Prepara una Navidad diferente”, el curioso título me motivó a abrir el archivo el cual invita a realizar algo sencillo pero diferente en esta Navidad. Al momento de leerlo consideré que si cada persona lo hacemos entonces de verdad será una época muy diferente para todos.
El mensaje inicia recordándonos que la celebración del 25 de diciembre es el cumpleaños de Jesús; más allá de la polémica que existe si es la verdadera fecha de nacimiento, recordemos que el propósito es celebrarle como lo hacemos con nuestro propio natalicio cada año.
Cuando cumples años esperas que todo en ese día se centre en tu persona. Te lleven regalos, te compren un pastel y como mínimo recibas muchos abrazos. En Navidad, todos nos damos regalos y nos abrazamos unos a otros… ¿y el cumpleañero?
Los que están más “bolígrafos” se recuerdan en su resaca del día siguiente: ¡Hay Jesús, cómo me duele la cabeza! Los niños se pasan todo el día con sus juguetes nuevos y los padres tratan de buscar un tiempo para descansar. Los más cristianos realizan sus oraciones, pero no hay regalo para Jesús. Pues resulta que sí hay una forma de darle a Jesús un gran regalo.
La fórmula que contenía el mensaje que recibí es sencilla, positiva y todos la podemos cumplir. En estos días que salgas de compras puedes pensar en los abarrotes para el ponche y la cena navideña, en los regalos que hay que comprar (casi todos, jejeje) y que en medio de las carreras hay que hacer una parada técnica en alguna cafetería o un multi-restaurantes (food court para los más estiraditos, jajaja). Pues en medio de esta gastadera de suelas, compra un regalito extra, no debe ser algo oneroso, pero para ti debe tener un significado especial (por lo menos debe ser agradable para tu vista).
Puedes elegir lo que quieras, desde ropa o zapatos (si tu economía da para ello) o simplemente uno de tantos adornitos de dulces que venden en todos lados.
Envuelve tu regalo (o cómpralo previamente envuelto) y colócalo debajo del árbol navideño junto a los demás regalos. Especialmente a los niños les dará curiosidad tu regalo (sin importar el contenido), porque el secreto está en la etiqueta. Verás que cuando se repartan los regalos el único que permanecerá debajo del árbol será este que tú compraste con cariño.
Al día siguiente (puede ser el propio 25 ó el 26) tomarás el regalo y lo llevarás (en la bolsa, en la camioneta, en el carro, como sea), esperando que Jesús venga a traerlo, ya que como es su cumpleaños el regalo es para él. El regalo debe tener (y esto sí es obligatorio) una etiqueta que diga Para Jesús que Vive en Ti.
Cuando viajes a donde la [...]
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Guatemala, jueves 17 de mayo de 2012 | 09:09:46 