
Queda pesar por la partida de hombres que han marcado vidas, seres que llegaron a la cima y desde allí ven con amplitud el camino restante. La cúspide es la motivación de todos pero el intento de pocos.
Han muerto dos grandes, dos personas que para mí fueron fuente de inspiración, cada quien en su campo, ambos tenían una característica en común; la chispa de la genialidad. El mundo los extrañará, sollozará y encontrará paz al contemplar la obra que cada uno ha dejado. Un legado de historias, tendencias y sobretodo, un camino sin piedras pues con antelación han limpiado el sendero con su esfuerzo.
De ahora en adelante el trayecto será menos complicado, pues dos grandes han dejado sus años mozos y la esperanza de un futuro distinto y mejor. A las nuevas generaciones nos queda su ejemplo de vida, la humildad con que manejaron el éxito y la motivación, de algún día, ocupar su lugar. La silla de un grande es igual en tamaño, no es fácil llenarla, se necesita mucho empeño, ardua labor y sacrificio.
Aunque sus cuerpos ya no estén con nosotros y el timbre de su voz se haya silenciado, su memoria seguirá vigente por las décadas. Adiós, gran trabajo el que nos han encomendado...
Una Hoja de Papel; Las buenas ideas se escriben - Guatemala 2008
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Guatemala, jueves 17 de mayo de 2012 | 06:38:19 