Zetas tras bambalinas
En enero de 2008, la administración de Álvaro Colom no percibió la dimensión de la amenaza de los Zetas. Y el otrora brazo armado del Cartel del Golfo entró hasta la cocina. Cuatro años más tarde, para el presidente Otto Pérez Molina los Zetas ya son una guerra anunciada. Una guerra en la que ninguna autoridad nacional menciona el nombre del líder zeta más importante en el país –aunque la embajada estadounidense lo sabe y fue filtrado por WikiLeaks– y en el que el nuevo jefe de Estado involucrará más a un ejército sostenido sobre lealtades movedizas.
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Por información que dé con el Z-40, Miguel Treviño Morales, EE.UU. ofrece hasta US$5 millones (casi Q40 millones).
El Z-40 se encargó de la plaza de Nuevo León, de Veracruz, y acabó en Guatemala, en donde ningún jefe de policía, fiscal del MP, funcionario del Ministerio de Gobernación, o la Dirección General de Inteligencia Civil lo menciona; esto a pesar del conocimiento de la Embajada en Guatemala y que sus cables fueron filtradas por WikiLeaks hace casi medio año.
El Gobierno tiene a un ejército en el cual la lealtad no es controlable. Dos ejemplos: el saqueo de armas de la bodega militar que acabó en manos de los Zetas; y el ex ministro de la Defensa Abraham Valenzuela, destituido porque fue una de las primeras personas a quien llamó José Ortiz (alias Chamalé) cuando fue detenido en marzo de 2011. Eso, sin mencionar los kaibiles reclutados por los Zetas, algunos, por medio de ex oficiales instructores de la Escuela Kaibil
Para finales de los años 90, el apodo de “Mata-amigos” era un traje hecho a la medida de Osiel Cárdenas Guillén, el jefe del narcotraficante Cartel del Golfo en México. Y no era para menos. Ordenaba asesinar a sus socios más cercanos por dinero o mujeres. Hace trece años, en 1999, mandó a matar a su propio compadre, Salvador “El Chava” Gómez. El compadre murió de un balazo en la cabeza porque Osiel no quería compartir el negocio con él. Luego, hizo ejecutar a un amigo cercano, Rolando Gómez Garza, porque su esposa era una de las mujeres que Cárdenas Guillén quería sólo para él.
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Guatemala, jueves 09 de febrero de 2012 | 11:19:59 